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28 de diciembre de 2020

Facilitadores interculturales ayudan a mejorar la atención de pacientes extranjeros en medio de la pandemia

Los hospitales de La Serena, Coquimbo, Ovalle, Los Vilos e Illapel cuentan con trabajadores que orientan y guían a aquellos pacientes que no hablan español.  

Miedo, ansiedad y angustia son algunos de las emociones que surgen cuando alguien debe acudir a algún centro de salud. Sensaciones que incrementan cuando los pacientes no logran transmitir sus malestares, dudes, inquietudes o consultas a quienes los atienden.

A diario, la comunidad haitiana se ve enfrentada a este escenario, ya que aún un porcentaje importante de su población migrante no maneja el español. Por eso, los hospitales de la Red Asistencial de la Región de Coquimbo han decidido sumar a su equipo a facilitadores interculturales para hacer frente a esta problemática. Estos funcionarios cumplen el rol de traductores, permitiéndoles derribar las barreras idiomáticas entre los pacientes y el personal de salud. Además, encargan de orientar y acompañar al paciente en todo momento, desde que ingresa al establecimiento de salud, hasta su egreso.

Actualmente, los hospitales de La Serena, Coquimbo, Ovalle, Los Vilos e Illapel cuentan con estos orientadores, lo que ha permitido hacer más humana y cercana la atención en salud, en una comunidad migrante que recién está comprendido la cultura y la idiosincrasia chilena.

Si bien desde noviembre del 2019, Making Coq, trabaja en el Hospital de La Serena como facilitador intercultural, desde que llegó a Chile en el 2017, se dio cuenta que debía convertirse en traductor para poder ayudar a su comunidad haitiana, aquella que muchas veces incluso era discriminada por problemas idiomáticos.

“Existe mucha necesidad de un traductor para poder ayudar a los migrantes, porque muchos de ellos no saben nada de español. Estuve en varias partes trabajando, incluso, apoyé a una empresa constructora a traducir las inducciones de prevención de riesgo”, sostuvo.

Coq señala que, con el aumento de la población haitiana, se comenzó a visualizar la importancia de contar con traductores que permitieran acercar los servicios esenciales, como la salud, a la comunidad migrante. “Me contactaron de algunos CESFAM para que les ayudara a traducir del creolé al español. Ahora, desde el hospital siento que mi mayor labor es que los pacientes entiendan las explicaciones sobre su condición de salud en su idioma, porque se van a su casa sin preocupación y sin ninguna duda. Creo que mi labor muy importante, siento que estoy realizando un aporte a la comunidad”, manifestó.

Haciendo patria en Los Vilos:

Junio Blanc, es haitiano y hace tres años, llegó a Chile en busca de nuevas oportunidades, tanto para él como para su familia. Si bien el camino no fue fácil, su dominio del inglés y del francés le permitieron acceder a algunos trabajos esporádicos.

“El no saber español seguía siendo una gran barrera. Recuerdo que un día fui al hospital y no sabía cómo comunicarme, cómo explicarles lo que me dolía… fue muy frustrante. Esa experiencia me permitió visualizar la necesidad de aprender el español y de ayudar a mis compatriotas”, expresó.

Y la falta de recursos para contratar clases de español no fue un impedimento para que lograra su objetivo. “Comencé a ver películas de niños y así aprendí. Con conocimientos del idioma me atreví a entregar mi currículo en el Hospital de Los Vilos, porque veía que muchos compatriotas no eran comprendidos”, relató.

La sorpresa fue grande cuando lo contactaron desde recinto de salud para informarle que necesitaban a un facilitador intercultural, que les permitiera ser el nexo entre la comunidad haitiana y los funcionarios.

“Estoy muy contento, porque puedo ayudar a todos aquellos que tienen problemas con el idioma. Puedo ayudar a los médicos a entender cuáles son los síntomas de los pacientes, que muchas veces llegan con algunos malestares y no saben cómo decirlo”, comentó Blanc.

“Estoy feliz de trabajar aquí”:

Sólo con la ilusión de comenzar una nueva vida y sin el dominio del español, Sybille Dejan, tomó su maleta y emprendió viaje hasta Chile. Nunca se imaginó que a los pocos días de llegar, tendría ofertas de trabajo.

Hoy, trabaja en el Hospital Provincial de Ovalle, entregando orientación y acompañamiento tanto a usuarios chilenos como extranjeros. “Me ha tocado ayudar a varios haitianos. En su mayoría son mujeres que están embarazadas y que no manejan el idioma español. Me pone muy feliz poder trabajar aquí y ayudar a las personas, porque les puedo explicar lo que dicen los médicos y eso las tranquiliza”.