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14 de noviembre de 2020

La diabetes afecta al 30% de las personas mayores de 65 años en Chile

En el día mundial de la enfermedad, especialistas llaman a prevenirla, adoptando hábitos de vida saludables, y realizándose exámenes de medicina preventiva para detectarla a tiempo.

Hace 13 años, la vida de Jaime Ponce, hoy de 66, tuvo un radical cambio. Y es que debió dejar de consumir alimentos azucarados, regular su alimentación y comenzar a inyectarse insulina todos los días, debido a que le diagnosticaron diabetes.

“Me sentía muy bien, no tenía ningún malestar, por lo que no creí que podía tener diabetes, pero la enfermera me explicó que mi examen salió muy malo. Comprendí la gravedad de la situación y me puse de inmediato en tratamiento”, recuerda.  Jaime reconoce que al principio, tenía mucho miedo, pero luego entendió “que sólo debía cuidarme, tener una alimentación más saludable y nunca olvidar mis medicamentos y la insulina. Aprendí a vivir con ella”.

Jaime Ponce, forma parte del 30% de la población, mayor de 65 años, que tiene diabetes en nuestro país. Panorama nacional que, de acuerdo a la encargada del programa cardiovascular del Servicio de Salud Coquimbo, Soledad Hormazábal, es igual de preocupante que en la región. “Lamentablemente, las enfermedades cardiovasculares siguen en aumento. El sobrepeso y la obesidad sigue siendo uno de los factores de riesgo más importante, porque le hemos traspasado a nuestros niños los malos hábitos alimenticios y el sedentarismo”. Por ello, señala que es necesario revertir esta realidad, donde 1 de cada 4 niños tienen obesidad en Chile, lo que aumenta 7 veces el riesgo de desarrollar diabetes.

Esta es una enfermedad crónica que se produce cuando el páncreas no produce suficiente insulina o cuando el cuerpo no puede utilizar eficazmente la insulina que produce. Existen dos tipos de diabetes: la 1, en que las personas generalmente no producen insulina y necesitan inyecciones de esta hormona para sobrevivir, y la diabetes tipo 2, que representa el 90% de los casos, consistente en que las personas suelen producir su propia insulina, pero la cantidad es insuficiente o no la pueden utilizar de manera apropiada.

La doctora Giselle Myer, médico internista del Hospital San Pablo de Coquimbo, señala que “esta es una enfermedad que tiene varios factores de riesgos cardiovasculares, porque altera toda la parte vascular, lo que pueden conllevar a ceguera, daños renales o a las arterias del corazón, lo que provoca que los diabéticos tengan cinco veces más riesgos de sufrir un infarto. Por ello, es importante que los pacientes al momento de ser diagnosticados entiendan las consecuencias que se pueden generar si no se controlan”, explicó

¿CÓMO PREVENIR LA ENFERMEDAD?

Hormazábal señala que la detección temprana de esta enfermedad crónica permite reducir sus complicaciones y aumentar las esperanza y calidad de vida de los pacientes. Para ello, aconseja realizarse el Examen de Medicina Preventiva, una evaluación periódica de salud que forma parte de las prestaciones AUGE-GES, para las personas beneficiarias de FONASA e ISAPRE. Este examen es gratuito y se puede realizar en todos los establecimientos de Atención Primaria de la Salud del sistema público.

Junto con ello, plantea que la adherencia al tratamiento, la realización de actividad física y una dieta saludable son otros de los factores que deben considerar las personas con diabetes para mantener normales sus niveles de azúcar.

La doctora Myer, explica que entre los factores de riesgo que predisponen a las personas a padecer de diabetes de tipo 2, se encuentran la obesidad, la alimentación poco saludable y el sedentarismo. Por ello, aconseja realizar actividad física por al menos 150 minutos a la semana. “Se puede realizar media hora diaria, pero debe ser una actividad que genere traspiración como una caminata a paso moderado, donde la persona sienta cansancio y logre traspirar. Si nunca ha realizado alguna actividad física debe comenzar de forma paulatina”. 

¿CÓMO MANTENER UNA VIDA SALUDABLE?

En cuanto a la alimentación, Barbara Zepeda, nutricionista del Hospital de La Serena, señala que es importante que no sólo los pacientes realicen cambios en sus hábitos alimenticios, sino que también todo el entorno. “El cambio del estilo de vida debe ser a nivel familiar, porque así las siguientes generaciones al llevar una vida más saludable no van tener mayores riesgos de padecer diabetes”, indicó.

La profesional recomienda adoptar una dieta balanceada y equilibrada. Para ello, sugiere estructurar la alimentación en cuatro tiempos, donde lo más importante sea el desayuno, para ir disminuyendo la comida durante el día.

Para aquellas personas que deseen prevenir la enfermedad se le recomienda preferir al desayuno cereales integrales, lácteos con bajo aporte en grasa, huevo cocido y una pequeña porción de fruta. Al momento del almuerzo, se debe considerar incorporar verduras (50%), proteínas (25%) y cereales (50%). Siempre preferir los endulzantes en vez de la azúcar.

Junto con ello, explica que para los pacientes con diabetes tipo 1, consumir alimentos ricos en fibra les generan mayores beneficios, porque les permite mantener un control glicémicos durante el día, ayudando a prevenir que se generen hipoglicemias o las hiperglicemias.

En cuanto a las personas con diabetes tipo 2, reitera que la alimentación debe ser igual de rigurosa y estructurada, porque “suelen tener mayor ansiedad y un bajo aporte en fibra, bajo consumo de agua y mayor consumo en azucares y harinas refinadas”.